La idea y el desafío inicial: del escritorio a la cubierta del barco ¿Qué me frenaba a dar el salto hacia una nueva vida?

Hola! soy Barbara y formo parte del equipo de Juanicruceros. Si ya nos enviaste tu CV alguna vez, es probable que yo te haya contestado. Ya son muchos los años que tengo de experiencia en el turismo y la hospitalidad y ahora, "del otro lado del mostrador", te quiero ayudar a vos a que subas y cambies tu vida, tal como me sucedió a mi.

1/9/20262 min read

La idea y el desafío inicial: del escritorio a la cubierta del barco

¿Qué me frenaba a dar el salto hacia una nueva vida?

El año era 2021. En plena pandemia, yo formaba parte de ese grupo reducido de personas que, a pesar de todo, podía considerarse afortunada. Tenía trabajo — en modalidad 100 % home office —, estaba cerca de mi familia, seguía con mis actividades (aunque de forma más limitada) y me encontraba finalizando el último semestre de la carrera de Relaciones Internacionales.

Desde fuera, todo iba bien. Tenía estabilidad, seguridad y un camino aparentemente claro. Sin embargo, dentro de mí había una sensación difícil de explicar: algo faltaba. Y lo más curioso era que yo misma no sabía exactamente qué era. Fue en ese momento cuando fui presentada al mundo de los cruceros.

Mi experiencia profesional hasta entonces era primordialmente corporativa. Había trabajado en el área de viajes corporativos y rendición de gastos dentro de una empresa multinacional. Todo muy estructurado, previsible y, de cierto modo, cómodo. Pero al conocer la posibilidad de trabajar a bordo de un crucero, surgieron muchas preguntas:

¿Cómo se embarca? ¿Qué se hace a bordo? ¿Por dónde se empieza?

Decidí dar el primer paso y conseguí una entrevista inicial para analizar mi perfil y ponerme en contacto con las compañías navieras. Tenía un inglés excelente, pero cero experiencia en cruceros y un conocimiento prácticamente nulo de ese universo. El resultado fue una posición de entrada: Hotel Cleaner, dentro del área de Housekeeping.

Y ahí comenzó un profundo momento de reflexión personal.

¿De verdad voy a salir de mi zona de confort?

¿Quiero dejar todo lo que conozco para embarcarme en una aventura grande, incierta y misteriosa?

La respuesta, en el fondo, era muy simple: o lo hacía ahora, o tendría que convivir para siempre con una pregunta incómoda rondando mi mente: ¿y si…?

Spoiler: fue la mejor decisión de mi vida hasta el día de hoy.

Y tú, ¿qué te falta para cambiar de vida hoy?

Muy probablemente, la respuesta se esconde detrás de solo cinco letras: MIEDO.

El miedo a lo desconocido, a equivocarse, a empezar desde cero, a decepcionar a otros o incluso a uno mismo. En mi caso, hubo tres cosas que me ayudaron a enfrentarlo:

1. Honestidad conmigo misma

¿Soy realmente feliz y satisfecha con el rumbo que lleva mi vida?

2. Planificación

¿Qué — y quiénes — se verán afectados si dejo mi trabajo actual para comenzar una aventura totalmente nueva y desconocida?

3. Disposición para el desafío

¿Estoy preparada para aprender, equivocarme y enfrentar nuevos retos?

Cada persona tiene su propio tiempo, deseos e intenciones. No existe una única fórmula ni un camino correcto para todos. Pero ser honesto contigo mismo y no permitir que el miedo tome el control puede abrirte muchas más puertas de las que imaginas.

A veces, el mayor desafío no está afuera, sino dentro de nosotros. Y es justamente ahí donde comienza cualquier gran cambio.

Gracias por leer hasta aquí.

Un gran abrazo,

Bárbara